BREVE RESEÑA SOBRE LAS OBRAS GANADORAS DE LA BIENAL DE NOVEL

PRIMERA BIENAL NACIONAL DE NOVELA JOSÉ EUSTASIO RIVERA, 1988


OBRA PREMIADA: LOS PLACERES PERDIDOS 

AUTOR: MARCO TULIO AGUILERA GARRAMUÑO

LO PICARESCO, FUNDAMENTADO EN LA IRONIZACIÓN 

Su novela “Los placeres perdidos”, es la historia de un hombre que recibe distintos nombres de sus tías: Adolfo, Dolfo, Delfín…, ellas lo veneran, le respetan sus andanzas por Cali y Pance con su maletín y útiles: Rapidógrafo, lapicero fino de arquitecto, de tinta verde, una flauta que toca con asombro de enamorado - asunto habitual en él- un frasco de mermelada, varios cuadernos en donde están escritas seis o siete novelas que inició con el conocimiento de las primeras letras, en caracteres góticos y viñetas, lo que le ha valido fama de genio, a lo que agrega algunas partituras de su ingenio, inconclusas, igual que las novelas. En uno y otro trabajo se concibe un mundo sin absolutos, sin pretensiones y con una percepción generalmente equivocada, en donde el erotismo es la prueba fundamental de la existencia, la confirmación suprema de la ironía, la fantasía y la recreación de historias para cuestionar y persuadir a través de la riqueza propositiva exagerada, algunas veces,  en lo irónico y en el énfasis de los devaneos eróticos y de las múltiples aventuras sexuales, en donde los símbolos, parodias y escenarios sirven para cuestionar las costumbres y formas de vida de una sociedad en la que amor y muerte forman el complejo ritual que la reinterpreta; de ahí que el cuerpo del joven Adolfo no sólo sirve de recuerdo incestuoso de las tías, sino que también es fuente de deseo de quienes lo ven, asunto al que no escapa ni siquiera el ilustre profesor Paz. 

Adolfo es desbordado por los acontecimientos y los  sueños,  como el de tener un piano doméstico de gran calidad, negro retinto, igual a un corcel árabe,  para ponerle música al mundo;  por lo que proyecta adaptarle ruedas para llevarlo tirado de una bicicleta por todas partes, pero también escribe con la ilusión de ganarse un premio para la cuota inicial de Steinway; desarrollar  su carrera con el piano portátil en la Plaza Caicedo y Cuervo para comprar con las ganancias un instrumento llamado Cromuno del siglo XVIII,  en una tienda de Rótterdam.

Jurado: Néstor Madrid-Malo, Benhúr Sánchez Suárez, Gustavo Álvarez Gardeazábal  

MARCO TULIO AGUILERA GARRAMUÑO. Nació en Bogotá en 1949. Ha publicado los libros: Breve historia de todas las cosas  (novela),  1975; Alquimia popular (cuentos), 1979;  El arte como problema (conferencia) con varios autores, 1979; La cuadratura del huevo (ensayos), 1979; Cuentos para después de hacer el amor, 1983; Paraísos hostiles (novela), 1985; Mujeres amada (novela), 1988;  El juego de las seducciones (novela),1989; Los placeres perdidos (novela), 1989; Los grandes y los pequeños amores, (cuento), 1990; Las noches de Ventura (novela), 1995; Buenabestia (novela), 1995; Las pasiones extrañas (cuento), 1993. Ganó la Primera Bienal de Novela José Eustasio Rivera en 1988, con los Placeres Perdidos, el titulo con el que participo la obra es: Venturas y Desventuras de un Frenáptero.


SEGUNDA BIENAL NACIONAL DE NOVELA JOSÉ EUSTASIO RIVERA, 1990

OBRA PREMIADA: LA ESTRELLA DE PAPEL

AUTOR: ENRIQUE CABEZAS RHER                   

LA OBRA Y SU ENTORNO

  

La historia de “La estrella de papel” es común,  familiar,  y tiene el ambiente que quizá sea el propicio en la alternancia de los planos temporales, en razón de la vivacidad compleja  y sugerente en algunos casos de la vida de los burócratas, el papel que desempeñan en la sociedad, la relación entre sí y con los demás, lo que lleva a comprender el valor y el alcance propuesto, al reflejar una verdad que aparentemente es asunto  de algunos, para hacerla desembocar con precisión en realidad absurda, conectada en el relato por memorandos que dejan en claro el clímax y a menudo la sátira y los cuestionamientos con los que va recreando lo cotidiano, la mojigatería y las contradicciones, que hacen resaltar no sólo la vida de esas personas, sino también, la forma como están inmersas en el mundo y en la memoria del entorno; lo que se aprecia desde el comienzo por los vicios y costumbres de los burócratas, amaestrados por la dirigencia gubernamental, por lo que son  llevados a  un desfile militar en donde el presidente y los soldados rinden tributo a la bandera, partiendo del palacio de gobierno, transitando por la carrera séptima donde está el conserje Ismael Mondragón, personaje horrible,  poderoso e imprescindible del sistema; puente de comunicación entre el pueblo y sus superiores a los que trasmite por señales,  gestos y voz ronca, cuanto ocurre. 

Esto que aparenta ser ficción, resulta ser la verdad del país y representa una forma de ser tradicional, en donde el presente tiene sentido por el pasado, porque todo ha sido así, de ahí que sea una realidad calamitosa, degradante y descarnada, que muestra el estado de sumisión de un pueblo, sujeto a los políticos corruptos en alianza con la iglesia, terratenientes y empresarios; por lo que no hay reivindicaciones, sino que los elementos claves del estamento le sirven de soporte para mantenerlo, tal como se aprecia con las recomendaciones para conseguir empleo  del senador Misael Cortéz, ser despreciable y ruin, que se baja los calzones y muestra el pene en las recepciones, sin embargo, es  instrumento eficaz del sistema en ese mundo desesperanzado. 

Jurado: Manuel Mejía Vallejo, Álvaro Pineda Botero, Germán Espinosa

ENRIQUE CABEZAS RHER. Nació en Guapi, Departamento del Cauca en 1941, cursó sus primeros estudios en Buenaventura y Cali.  Estudió Sociología y Ciencias Políticas y Administrativas.  Es Magíster en Administración Industrial.  Recibió primera mención en la Revista Innova en 1966, mención en el Concurso de Cuento de la Universidad Externado de Colombia en 1972 y el Concurso de Ciudad de Ibagué en 1971 y 1972. Segundo Premio en el Concurso de Cuento “Máximo Gorki” de la Embajada Rusa y el Instituto Colombo - Soviético en 1972. Obtuvo el Segundo Premio en el Concurso de Cuento Mundo Visión, en 1973; el Tercer Premio en el Concurso Cultural de Bolívar, en 1974. Fue primera mención en el Concurso del Instituto Cultural de Popayán en 1976. Primer premio en el Concurso de Cuento Prensa Nueva de Ibagué en 1988.

Su primera novela, Miro tu lindo cielo y quedo aliviado, ganó el primer puesto en la Bienal de Novela de 1981 en Cali. En 1987, semifinalista en el Concurso de Novela Plaza & Janes, con Luisa o el Infierno Rosado.  La Estrella de Papel, su tercera novela obtuvo el primer premio en el Concurso de Novela Ciudad de Pereira en 1988. Otras novelas suyas son: Los días que están dentro del Espejo y el Capitán del Capitán. Ganó la Segunda Bienal de Novela José Eustasio Rivera en 1990, con La Estrella de Papel. 


TERCERA BIENAL DE NOVELA JOSÉ EUSTASIO RIVERA, 1992

OBRA PREMIADA: NO MIRES ATRÁS

AUTOR: JUAN CARLOS RUBIANO

LAS PAUSAS DE LA TRAGEDIA 


Es interesante el contrapunteo narrativo, en donde hay una predisposición fragmentaria de la historia, que de a poco se va metiendo en la mente del lector por medio de acontecimientos que se van rearmando mediante la rememoración y a través de una  búsqueda ansiosa del ser perdido, amado y ausente-presente, lo que genera indagaciones  delíricas, caóticas, en un ambiente y una atmósfera sórdidos, en un medio telúrico en donde se  lucha, se proyecta y  explica en cierto sentido la tragedia al descubrir en un encuentro fortuito la amada, convertida en indigente, lo que  no deja de ser más que una ironía, porque Arturo en medio de la noche y en el encuentro casual la reconoce y decide matarla para terminar con su dolor. 

El narrador referencia la decepción amorosa de Arturo y Marcela al momento de conocerse, casi sin hacer juicios, dándole dinamismo a la historia, por lo que al cumplir diez años de matrimonio encuentran una extraña relación con el número 13 y él en esa búsqueda, en ese desdoblamiento, intenta darle una explicación al accidente aéreo en el que iban 53 pasajeros, 2 cabineras, el piloto y el copiloto. De pronto se le viene a la mente un viejo accidente y un cuadro donde hay un árbol de donde brotan gusanos con cabeza de caballo pintado por Arturo 16 años atrás. Esos elementos crean la atadura, las peripecias, la realidad y la teoría sobre los accidentes aéreos, las especulaciones sobre los seguros y la idea de que los pasajeros fueron drogados con escopolamina, abandonados en una pista clandestina y el avión utilizado en el tráfico de drogas, lo que nos indica que el narcotráfico emerge con gran dinámica en una región propicia y en donde la gente tiene gran predisposición a ello, en razón a que proporciona dinero fácil, de ahí que lo expuesto sea totalmente válido, máxime cuando Tito y el señor X ven la oportunidad de sacar ventaja del insuceso aunque parezca un poco fantasioso, porque se presume que los narcotraficantes no pueden dejar rastros.

La dinamización de la narración se acentúa en las contradicciones que van fluyendo mediante movimientos cinematográficos y conversaciones de autorreflexión, donde se aprecia a un Pablo ambicioso, egoísta y calculador, frente a un Arturo dudoso, indeciso, con aura de enamorado en el pasado y con la imagen de Ana, la mujer amada que había desaparecido hacía quince años, dándole vueltas en la cabeza, asunto que es aprovechado por éste para sacarle una buena suma de dinero mediante una trampa.

Jurado: Germán Castro Caicedo, Mario Jursich, Juan Luis Mejía

JUAN CARLOS RUBIANO VARGAS. Nació en Bogotá el 8 de julio de 1959.  Finalista en el Concurso Nacional de Cuento Gobernación del Quindío, en 1980.  Primer premio al primer Concurso Nacional de Crítica Cinematográfica de Focine en 1981. Primer premio en el Primer Concurso Latinoamericano del Libro de Cuentos de la “Revista del Sur” y la Universidad de la Sorbona, París, 1991.  Primer premio al mejor guión al Concurso Nacional de Video Ficción “Demetrio Aguilera Malta” convocado por Asocine, Quito, 1991. 

Entre sus libros están: Crónicas Sincronicas de Jody Bayone – reportero, Tres exóticas Aventuras de Ray López: Detective privado. Ganó el concurso de Cuento del Tiempo.  Ha realizado cine, televisión y publicidad.

Ganó la Tercera Bienal Nacional de Novela José Eustasio Rivera con No mires atrás.

CON LA INTERNANCIONALIZACIÓN DE LA BIENAL DE NOVELA, GANA NEIVA, EL HUILA Y COLOMBIA AL CONVERTIRLA EN CENTRO INTERACTIVO DE LA NOVELA EN AMERICA.  


CUARTA BIENAL NACIONAL DE NOVELA JOSÉ EUSTASIO RIVERA, 1994

OBRA PREMIADA: MURIEL, MI AMOR

AUTOR: ALBERTO DUQUE LÓPEZ

LA MÚSICA DEL PIANISTA Y EL CORO DE CANARIOS

 

Los libros de Alberto Duque López tratan asuntos de gentes sencillas, preocupadas por problemas comunes como el amor, el sexo y el aspecto físico, ubicados siempre en las calles de los barrios pobres y periféricos de Puerto Colombia y Barranquilla.  En ellos va recobrando sueños, ensueños y remembranzas, a manera de flash-back, de distintos acontecimientos que van desde el asesinato de tres mujeres una noche de carnaval por un estudiante de Barranquilla, hasta las rememoraciones de Alejandra con la música del pianista al que hacen coro diez canarios enjaulados, o Alejandra  trabajando en el periódico a la madrugada, en la sala de redacción repleta de colillas, latas de gaseosa, cervezas y cuartillas arrugadas, en donde aparece por primera vez el hombre gordo... sí el hombre gordo de Muriel, “solo, triste, abandonado como los cuerpos de los muchachos que un mediodía se tomaron la Embajada, estaban desesperados, gritaban, chillaban como locos, temblaban, tiemblas con el frío mientras va caminando a pocos pasos de la señora que quiso hacer las compras de Navidad, de una vez mientras el marido se quedaba escuchando los discursos y echando de menos los barquitos que cada hora salen del muelle y dan la vuelta a Manhattan...”, de esa forma analiza la situación política, la que asume y presenta con índole testimonial, con fuerza, argumentación y profundo contenido crítico,  cuidándose de no confundir, a la vez que hace minuciosas referencias a distintos aspectos de la vida nacional en su estilo característico, amainado de ricas imágenes lírico-metafóricas para mostrarnos la vida en continúo movimiento, en la ciudad o en las inmediaciones de un pueblo.

El amor y la violencia se entrecruzan para crear expectativas, enigmas y alucinaciones que se sintetizan en crímenes atroces, o en el triángulo de amor visualizado a través de una acumulación de recuerdos de sueños, de fantasmas y de experiencias traumáticas que desdoblan la psiquis..:”O un experimento que quiere visualizar muchas desesperanzas, o un divertimento, o una broma macabra, o un intento para darle una nueva piel al erotismo que puede nacer de un fragmento de jazz escuchado en medio del humo, a las tres de la madrugada”.

Jurado: Eduardo Santa, Isaías Peña Gutiérrez, Carlos Orlando Pardo 

ALBERTO DUQUE LÓPEZ. Nació en Barranquilla en 1943.  Ha publicado entre otros los siguientes libros: Mateo el flautista, Premio Esso, 1968; Mi revolver es más largo que el tuyo; El pez en el espejo, Alejandra. Ganó la Cuarta Bienal Nacional de Novela “José Eustasio Rivera” con Muriel Mi Amor. Colabora con diarios y revistas nacionales y extranjeros con cuentos, ensayos, reportajes y artículos sobre temas literarios y cinematográficos.  


QUINTA BIENAL NACIONAL DE NOVELA JOSÉ EUSTASIO RIVERA, 1996

OBRA PREMIADA: EL TIEMPO DE LAS SOMBRAS

AUTOR: BORIS SALAZAR

EL SUEÑO AMERICANO


En la novela hay una alegoría referida a la travesía de los latinos al sueño americano, en especial los colombianos; por eso, desde el principio,  en su novela,  El tiempo de las sombras, el narrador está recordando que nació en Colombia, pero sabe de lo  duro de la vida en Estados Unidos, sobre todo cuando no se tienen ni siquiera proyectos de vida, es decir, se vive al día. Al ser llevado a Jackson Heights descubre un lugar tétrico donde la gente vive en función del dinero y de las apariencias y puede darse cuenta que ese es el reino de las víctimas, especialmente de los viejos que son arrastrados con promesas e ilusiones hasta encontrarse con los ricos sonrientes, tratando de venderles el sueño americano de la Florida: piscina, club de tenis, sauna y miles de amigos de la tercera edad, reflejan la subjetividad del entorno. La combinación de la ficción con elementos de la realidad deja ver un mundo de violencia, drogas y rencores, en un medio en el que todos son extraños, pobres, rebuscadores y discriminados. Es una sociedad que va transformando en  comercio todo, igual a una inmensa tienda en la que no hay espacio para los más pobres, quizás por estas razones, es un concientizador moviéndose en un mundo difícil en el que existen distintas correlaciones, pero con elementos recurrentes como la pobreza, la desesperanza y el abandono estatal que convierte al hombre en víctima del mundo mercantilista destructor, misterioso y de efímeras sonrisas, de ahí que el lector también  sea parte de un sistema político, económico, religioso y socio cultural que se fundamenta en la ley del más fuerte.

La obra  tiene señales de identidad sobre una base sólida de unidad  y circularidad, un  buen tratamiento estético,  con presencia de imágenes fantásticas,  con muy buenos enlaces en la configuración  ideológico-social del discurso narrativo, por lo que se nota una búsqueda que determina la mirada crítica y sensible del discurso, especialmente en el registro doloroso de la realidad, de la visión pesimista  a través de ese mundo sórdido y marginal que deja de lado lo paradisíaco de la utopía americana. Esto le sirve, a la vez, para ir recordando la ilegibilidad de su última novela en la que 235 personajes en 2.000 páginas dejan ver cómo  la desgracia acaba con la posibilidad de sobrevivir. 

Jurado: Alberto Duque López, Germán Santamaría, Ignacio Ramírez 

BORIS SALAZAR. Nació en Ibagué el 22 de septiembre de 1955.  Economista, PHD en Economía y profesor en la misma área en la Universidad del Valle.  Ha publicado la Otra Selva, 1991; El Sueño de Mamá, 1992; Ojos Verdes Piel Canela, 1992; Fatboy, 1992; Caravana, 1992. Ganó el concurso Latinoamericano de Cuento. Finalista del Concurso Nacional de Cuento de la Universidad Nacional, sede Medellín, con Historia de Amor de un inquilinato de la calle veinte.  Ganó el Concurso Nacional de Novela Ciudad de Pereira, con la obra Mil Novecientos Veintiocho, finalista del Concurso Nacional de Novela de Colcultura con Sombras Nada Más.  Ganó la Quinta Bienal de Novela José Eustasio Rivera en 1996, con el Tiempo de las Sombras.


SEXTA BIENAL NACIONAL DE NOVELA JOSÉ EUSTASIO RIVERA, 1998

OBRA PREMIADA: DE RUMBA CORRIDA

AUTOR: ADALBERTO AGUDELO DUQUE

EL JUEGO DE LA VIDA  


De Rumba Corrida no es una novela convencional, sino más bien un juego de la imaginación, mediante el cual el narrador va asociando una serie de eventos, a veces ambiguos,  en donde se van configurando  personajes  sórdidos, casi siempre visualizados pero con diferentes estado de conciencia,  por medio de  diversos elementos participativos en el conjunto narrativo, lo que nos deja ver la complejidad del mundo que se pretende expresar en el desarrollo del texto, en donde una mujer espera al hombre que ama, con los recuerdos del hijo que una vez pensaron tener. Son recuerdos amargos, fatigantes, porque en ellos está la costumbre de esperarlo todas las noches con la idea de besarlo, abrazarlo, gritar y amar. Es decir, la entrega total por la nada, por lo que fue y la hizo sentir feliz y mujer, pero que, en adelante todo será tristeza y silencio, desde el momento en que franqueó la puerta y partió con la esperanza y la ilusión del hijo, a sembrarlo en otro vientre. Sin embargo, el hombre también añora a su hijo, lo supone fuerte, rebelde, luchando para salir del abandono y la pobreza, de las necesidades, de los condicionamientos del patrón y de la ropa prestada. La tragedia los atormenta y los lleva al reproche por el hijo que malograron. El relato continúa en un marco de contrastes,  tristezas, con distintas descripciones  y reflexiones sobre la incertidumbre y los destrozos del comportamiento de cierta manera irracional,  en concordancia con el tono angustioso y complejo, evocativo y revelador del nudo de asociaciones en el monólogo incesante de la conciencia prolongada en los recuerdos a pesar del paso del tiempo, de las conjeturas y la nostalgia por lo absurdo de estos y por el acercamiento intimista a los diversos asuntos,  donde la razón pierde su validez al dejar los acontecimientos al margen, a la trascendencia del deseo posible bajo un torrente de pasiones, temores y desamores, observando con tristeza, al convertirse la novia en centro de atención con el amado recostado y sostenido contra sus senos, por lo que todas las miradas recaen sobre ellos: gente del pueblo, hombres, mujeres y niños de edades, belleza y condiciones variables: mancos, cojos, tuertos, caratejos y enfermos. 

Jurado: Rafael Humberto Moreno-Durán, Fernando Cruz Kronfly, Darío Ruíz Gómez

ADALBERTO AGUDELO DUQUE. Nació en Manizales. Licenciado en Idiomas Moderno y Literatura. Ha publicado Suicidio por Reflexión, 1967; Toque de Queda, 1979; Variaciones, 1994; con el que ganó el premio Nacional de Cuento de Colcultura.  En 1985 publicó Los Pasos de la Esfinge; Los Espejos Negros, 1991; Javier Carbonero, 1997; Falsas Verdades en 2002; Toque de Queda y Reloj de Luna en 2000. Ganó la Sexta Bienal de Novela José Eustasio Rivera en 1998, con De Rumba Corrida.


SEPTIMA BIENAL NACIONAL DE NOVELA JOSÉ EUSTASIO RIVERA, 2000

OBRA PREMIADA: ROSAS PARA FRANZ LISZT

AUTOR: JESÚS RINCÓN MURCIA

IMÁGENES Y SUEÑOS MORDACES

 

Son múltiples y complejos los problemas que abarca Rincón en su novela, que van desde la ambición política de Aníbal Fuentes pasando por el alcoholismo de su mujer Márgara; la relación lesbiana de su hija Alma con la francesa Marie Rose; los intereses arribistas de estos, al pretender un matrimonio por conveniencia de Alma con el conde Geovanni Lozzi hasta llegar al bajo mundo de un músico extranjero en decadencia Franz Liszt, una prostituta hermosa, Victoria, la mesera gorda de un bar  Carola, un taxista, Emilio; homosexuales, truhanes, pordioseros y vagabundos en general. Todo ello, narrado detalladamente con un análisis  y una crítica sólida, representa un conjunto de  imágenes mordaces de una sociedad en decadencia e inmersa en una profunda crisis de valores morales y socio-políticos, lo que se deja entrever mediante visiones certeras  de situaciones que afloran poco a poco y nos permiten comprender la realidades interiores y exteriores,  manifiestas en los amores de dos mujeres, en la vida del bajo mundo, en la degradación de hombres y mujeres que han tocado fondo entre alcohol, drogas; en la convulsionada y agresiva vida nocturna de una ciudad de crímenes y pasiones en la que apenas se sobrevive despiadadamente en los inquilinatos, bares, burdeles, calles: el vagar de unos y otros.  Es la miseria, la muerte, la depravación, la injusticia, la violencia urbana acumulada y repetida como una comedia que, generalizada, refleja la impotencia y el abandono del Estado.  Sin duda la obra de Rincón tiene unos personajes, una acción, un tiempo y un espacio, que combina  muy bien la ficción, lo individual, lo autobiográfico, lo histórico, lo cotidiano y lo social, en los que se presenta al hombre-mujer como una totalidad y en donde se recrea la realidad y la fantasía para dar a conocer lo verdaderamente significativo por medio de un lenguaje poético y expresivo  por su contenido, sus imágenes y el ambiente, en general con una gran visión del mundo recreado, lo que nos deja entrever su compromiso con la realidad. 

Jurado: Adalberto Agudelo Duque, Mario Escobar Velásquez, Benhúr Sánchez Suárez

JESÚS RINCÓN MURCIA. Escritor y cantante colombiano. Medalla de Oro XXVI Concurso de Cuentos Ciudad de San Sebastián, España (1983), con Mariposas negras sobre la Ciudad.  Medalla Alejo Carpentier como El mejor cuentista inédito (1985), con La muchacha que se fue con tu esperanza. Segundo lugar Premio Nacional de Novela Punch (1984), con Me lo contaron las piedras. Finalista en varios concursos. Columnista de El Tiempo y de Colprensa.  Barítono galardonado nacional e internacionalmente. Creador del Premio Aplauso a las Bellas Artes. Ganó la Séptima Bienal Nacional de Novela José Eustasio Rivera con Rosas para Franz Liszt en el 2000. 


OCTAVA BIENAL NACIONAL DE NOVELA JOSÉ EUSTASIO RIVERA 2002

OBRA PREMIADA: El ÁLBUM DE MÓNICA PONT

AUTOR: OCTAVIO ESCOBAR GIRALDO                                    

LA FUENTE DE LAS VISIONES, LOS SUEÑOS Y LA MUERTE


En El Álbum de Mónica Pont encontramos la reconstrucción  del texto de ésta,  al tiempo que se pretende descifrar los escritos de Leonel, citando permanentemente a Rilke e incorporando en la narración  secciones, a veces fragmentos o simplemente párrafos,  que sirven como vehículo de interconexión en el desenvolvimiento de la misma. De esta forma el lector se encuentra frente a un dilema al tratar de resolver el contrapunteo que genera el clímax en su intento por saber quién está contando y quién está generando semejante embrollo, en el que hasta el autor-narrador juega de personaje con sus amigos: “Octavio Escobar y Philip Potdevin son dos de los escritores jóvenes más importantes del país, incluso del último tuve noticia a las pocas horas, por boca de Octavio Arbeláez”. Esta técnica presenta ciertas dificultades por la cantidad y calidad de ideas, los numerosos sucesos englobados, reelaborados y el cambio permanente de situaciones, unificadas en acciones y pasiones por el sentido sobrecogedor de las diversas expresiones temáticas. En efecto, los signos, símbolos y hombres, constituyen la estructura sobre la que se fundamenta la realidad histórica y la “relación” de una pareja de lesbianas que hacen el amor públicamente; un matrimonio en permanente crisis y una pareja de amantes destruida por la fatalidad. Esa especie de paralelismo, el orden, el desorden y el caos, no parecen dejar salvación, al no existir en un momento dado distinción entre voluntad, pensamientos y los hechos que se  van dando, lo que implica una serie de acontecimientos sobre los cuales el lector debe ser sumamente cuidadoso para su entendimiento porque, a veces son diálogos de corte filosóficos, otras  veces son cuestionamientos  o señalamientos  sobre el conflicto socio-político colombiano; en algunas ocasiones son reflexiones a partir del comportamiento del matrimonio en crisis  y, en otras,  es la relación de la pareja de amantes que culmina en tragedia. 

Jurado: Cecilia Caicedo de Cagijas, Jesús Rincón Murcia, César Pérez Pinzón

OCTAVIO   ESCOBAR   GIRALDO. Nació en Manizales, en 1962. Ha publicado los libros: El diario de Tony Flowers, 1995; Saide, 1995, con el que obtuvo el Premio Nacional de Novela Negra. Los libros de cuento: El color del agua, 1993; Las láminas más difíciles del álbum, 1995, Premio Confamiliar del Atlántico de Literatura Infantil y Juvenil; La posada del Almirante Benbow, 1997; De música ligera, 1998, Premio Nacional de Literatura del Ministerio de Cultura de Colombia. En el 2002 ganó el Premio Nacional de Cuento de la Universidad de Antioquia con el volumen Hotel en Shangai. Cuentos suyos han sido traducidos y publicados en antologías en Bulgaria y Alemania. Actualmente es profesor de la Universidad de Caldas. 


NOVENA BIENAL NACIONAL DE NOVELA JOSÉ EUSTASIO RIVERA, 2004

OBRA PREMIADA: DIOS PUSO UNA SONRISA SOBRE SU ROSTRO

AUTOR: WINSTON MORALES CHAVARRO

VISIONES FUERTES E INTENSAS FRENTE AL ESPEJO


En la novela de Winston el sonido está  asociado con la muerte, apuntando, de manera razonable, evocativa y fascinante,  a una extraña fusión de los sentidos, lo que deja entrever ciertos placeres sensoriales entre la música de la morgue y el mutismo silencioso, formando una especie de devoción mística, muy próxima a los sonidos  cavernosos de los pies de los cadáveres,  mientras  las palabras, la música y los sonidos persisten de manera suave,  dulce y perturbadora, manteniendo una visión fuerte e intensa frente al espejo de la sala del hospital, donde una luz cálida permite establecer la diferencia que hay entre los muertos y él. Esa explicación, que comprende a “posteriori”, le permite recordar que la madre siempre se paraba frente al espejo para darle la bendición antes de salir para el colegio; entonces la veía distinta, adornada de collares, pero él, de manera extraña, no se reflejaba, parecía incoloro, opuesto a su madre, como una larga sucesión de descargas plateadas que se van perdiendo en la idea del castigo de Dios por renegar de la misa.  En la medida en que matiza y estructura todos los asuntos de la morgue, esas imágenes se vuelven imborrables al convertirla en realidad percibida de  los asuntos que lo rodean: neveras, camillas, los pies de los muertos, el brillo de los congeladores, los sonidos flotando en una especie de vacío y repetidos en ecos,  con lo que  nuclea y establece los nexos de la trama, en la que cada suceso parece repetirse, lo que está implícito desde el primer momento en que llega a la morgue y se encuentra con el cadáver de la joven; por lo que empieza a considerar que es mejor ver los difuntos a través de  la vidriera y no directamente en el ataúd porque la muerte es como un viaje a la luz, como una tercera dimensión que se repite al hacer el amor,  porque los orgasmos están directamente relacionados con los muertos. Cada suceso reconstituye en la sombra del siguiente al ir arrojando luces que dan referencias del encadenamiento temático, lo que se ve al recoger los Cds de la maleta que llevaba día y medio en el rincón, de donde parecía fluir música; sin embargo, no recordaba haber escuchado esa banda,  influida por grupos ingleses de los 70´s y los 80´s.

Jurado: Guiomar Cuesta Escobar, Benhúr Sánchez Suárez, Antonio Iriarte Cadena 

WINSTON MORALES CHAVARRO. Nació en Neiva, en 1969.  Comunicador social de la Universidad Surcolombiana de Neiva.  Primer Puesto en el Concurso Nacional de poesía de la Universidad del Quindío, y segundo premio en el Concurso Nacional de Poesía “Ciudad de Chiquinquirá” en el año 2000. Libros: Aniquirona, 1998; La lluvia y el Ángel (coautoría); De Regreso a Schuaima, 2001; Memorias de Alexander de Brucco, 2002.  Incluido en las antologías Crónica poética del Huila, Nuevas Voces de fin de siglo, Emociones-Brasil, y “Por los bellos, por los verdes países” del Ministerio de Cultura, 2002. Premio Nacional de Poesía Universidad de Antioquia, 2001.


DECIMA BIENAL NACIONAL DE NOVELA JOSÉ EUSTASIO RIVERA, 2006

OBRA PREMIADA: AFUERA ESTABA LA NOCHE

AUTOR: ADOLFO ARIZA NAVARRO

LOS GUERREROS INVISIBLES DE LA TRAGEDIA 


Adolfo nació en la población de La Avianca, Departamento del Magdalena, desaparecida por una matanza de los paramilitares. Este  asunto lo plasma en su obra, en donde ahonda en la experiencia, el pensamiento y el sentir de hombres y mujeres víctimas de ese horroroso suceso, mientras recuerda los caballos que su  padre amarraba  de las ramas de un viejo laurel, a un lado del portón desvencijado, el suelo cubierto de extraña grama, reseca y marchita y un poco más arriba la silla, ahora sola, en que se sentaba el abuelo a pensar por las tardes y a decir que allá en esa  loma debía construirse la casa, porque allí llegaba una brisa que le daba precios a la tierra, al ganado,  y proporcionaba la ideas sobre lo trágico de la vida de su padre y su familia.

El narrador deja entrever el proceder asociativo de los personajes y de los asuntos, que configuran la tragedia y conducen a rememoraciones por los amores perdidos que  enfrentan con   asesinatos indiscriminados, el suicidio del padre,  que sacude los rasgos de pobreza bajo el manto de la noche en un “mea culpa”; a los que se suma el viacrucis de los desplazados,  las venganzas y,  sobre todo, los fantasma de los muertos. Estos fantasmas son los guerreros invisibles de la  tragedia, en donde el canto de las aves está circunscrito al regreso, al origen primigenio, a la nada del entorno; es decir, nos  encontramos frente a la desidia y el abandono estatal, de manera que los frecuentes rumores y  la impotencia ante la complicidad en la masacre, es otra manera de dejarnos ver la realidad a través de una transfiguración compleja de la crisis, por ejemplo, al narrar  los asuntos cotidianos recurre a la palabra-imagen para llevarnos a su insaciable desahogo con la joven que sigue recordando al padre con su puerca tigrilla llamada Camila, el nombre que su madre no le quiso dar a ella  y que su padre, después,  le puso al hijo que tuvo con una puta: Camilo, llamado el “Cerdito”. 

La narración va construyendo el asombro, el deslumbramiento,  mediante una gran carga significativa,  al reflejar el trasegar enriquecido mediante la conexión constante de las vivencias reveladas en el garaje, alguna vez convertido en galpón, colmado  de telarañas, hierro viejo, cucarachas muertas, murciélagos, ratas y el capó de la camioneta empolvada sirviendo de nido a las  gallinas.

Jurado: Alonso Aristizábal, Isaías Peña Gutiérrez, Jorge Consuegra  

ADOLFO ARIZA NAVARRO. Nació en la extinta población de la Avianca, Magdalena el 16 de febrero de 1962. Ex - integrante del Taller de Escritores Gabriel García Márquez de Bogotá con el que publicó los cuentos “A la hora de hacer las cuentas” y “El último error”. 

Ganador del Segundo Premio Nacional de Cuento Confamiliar del Atlántico en 1990. Finalista en el Concurso Nacional de Novela Plaza & Janés ese mismo año.

En el 2000 el Ministerio de Cultura incluye uno de sus cuentos “La Enredadera”, en el volumen “Veinte asedios al amor y a la muerte”, cuento colombiano al borde del siglo XXI. En 2005, ganó el Concurso Nacional de Poesía organizado por la Sociedad de Escritores del Atlántico y fue finalista del concurso de cuento de la misma organización. En 2006, ganó el Premio de Poesía “Julio Flórez”, de la Casa Museo del Municipio de Usiacurí, con el poemario “Las cosas que me cuento mientras me desvaran el carro”. También ganó el premio Nacional de Poesía de la Universidad Metropolitana de Barranquilla con el libro “Poema inicial”.                       


DECIMA PRIMERA BIENAL DE NOVELA JOSE EUSTASIO RIVERA, 2008

OBRA PREMIADA: EL AMOR NO EXISTE

AUTOR: CARLOS ALBERTO CELIS VICTORIA

EN OTRA MATERIA


El amor no existe, es la novela con la que gana el premio de la XI Bienal Nacional de Novela, José Eustasio Rivera. Al leerla, podemos apreciar el deseo irrefrenado de contar, de búsqueda de una historia distinta para contar de manera mimética y soslayada con un lenguaje sencillo que le permite ir recreando desde la las primeras palabras los personajes con los que da vida de manera contradictoria, podríamos decir a las historias que disecciona. Así nace el juego literario con el que adopta una postura frente a sus convicciones y, seguramente, sin darnos cuenta nos recuerda a Nabokov, cuando señaló a un niño de Neardental gritando: ¡Un lobo!, ¡Un lobo! Y como había dicho antes la misma mentira tantas veces, nadie le creyó. Con seguridad este recuerdo nos sirve para señalar que la literatura nace de asuntos inverosímiles, de precarias cosas de la vida cotidiana, de los sueños y hasta de actos demenciales e inconcebibles como el que nos señala el autor del Amor no existe, donde entrever su enorme percepción y gran capacidad de observador para llevarnos tras la historia de Leticia, una estudiante de psicología metida en un mundo extraño de hombres, figuración, sexo y poder, con un acopio de realidades escabrosas y apasionadas a la vez. Con esa mezcla de sencillez y fantasías, de datos y lirismo subvierte las ideas y cuenta el hecho: “Para nutrirme de ganas duermo desnuda y leo mis novelas en voz alta. Fue una de las frases con las que se presentó a Juan Enrique, en forma directa, para que él se asegurara que ella estaba dispuesta a explorar otras instancias...”

Jurado: Jorge Eliécer Pardo, José Luis Díaz-Granados, Edgar Artunduaga Sánchez 

CARLOS ALBERTO CELIS VICTORIA

Nació en Algeciras, Departamento del Huila en 1960. Estudió bachillerato en el colegio Nacional Santa Librada de Neiva. Cursó la carrera de medicina en la Universidad del Cauca y allí se especializó en Cirugía General. Tiene además una especialización en Cirugía Vascular Periférica que le concedieron en Londres. Ha publicado los libros: Música a ritmo de corazón; Sueños de espejos y Creería en ella si supiera bailar.   


DÉCIMA SEGUNDA BIENAL NANCIONAL DE NOVELA JOSE EUSTASIO RIVERA, 2010.

OBRA PREMIADA: EL JUEGO DE ARCHER

AUTOR: ADRIAN PINO VARÓN

LA TRAMA


El juego de Archer, es una novela plana en donde y, a pesar del jurado no hay recursos ni nada literario nuevo, en tanto, lo detectivesco, policial o negro es parte del sórdido mundo novelesco. Difícil, muy difícil asunto. ¿Dónde está el paisaje de asombros sucesivos? ¿Dónde el clima de la conciencia activa? ¿Dónde, el conjunto que podría ser el comienzo del lenguaje enmarcado en el espacio de lo contemporáneo? Esto para utilizar las palabras del Acta del Jurado. 

Despojado de trucos y recursos, uno se pregunta: ¿Qué hay de extraño en que un homicida pretenda realizar el crimen perfecto? 

Todos los criminales pretenden hacerlo de la mejor forma. De una forma en que la locura de sus actos no se pueda descubrir. De manera que estos episodios no impresionan sino la ingenuidad del Jurado, porque está bien que lo grotesco de los personajes sirva para construir un mundo violento o como se quiera y en eso, el autor está en todo su derecho. Pero sólo por eso, no se puede decir que hay una manera ingeniosa de abordar la historia. Sin duda, el espacio vital de estos personajes evidencia el mundo caótico de las ciudades donde se altera el orden, la armonía y las acciones de los pobladores. Entonces, debemos creer como el Jurado que es extraordinariamente sensacional que Lew Archer, diga: “Mi oficio no se vuelve personal cuando llega el momento de apretar la cuerda o el gatillo…”

De otra parte: ¿Qué hay de sugestivo en la traductora Bibiana?

Tal vez para el lector la novela ofrezca el modo de expresión que desea transmitir el autor. En el mundo de la ficción los intentos de representar la realidad extraliteraria, se vale de ciertos pretextos fácticos para exteriorizar ciertas expresiones de un posible yo, encarnado en su propio ser, muchas veces apartándose de las normas establecidas en lo físico, mental y personal. Sin embargo, esa fuerza por contradictoria que parezca alimenta el proceso creativo, asociado a la idea de construir aspectos que caracterizan acciones que identifiquen las emociones del personaje. Es así como nace el personaje. No se puede olvidar que: El escritor no tiene otro tema que sus propios sentidos. “Quiéralo o no, hace autobiografía. Sus criaturas son híbridos de sí mismo. Sabe que toda existencia (siempre formas parciales de su existir) al ser analizada por la palabra, es una propuesta religiosa. Sabe que, en ese juego, Dios es el premio final (o la condena final) que le propone su conciencia…en novela o en cualquier otra forma de ficción, todo auténtico estilo sea la lenta, parsimoniosa y obsesiva purificación de una teología. Tomás de Aquino y Dostoievski buscan lo mismo. El temple de su sutileza es idéntico…”

Ojalá se persevere en el proceso creativo con textos hasta cierto punto ingenuos, que pueden llevar a buenos logros y, permiten atrapar elementos que dejen alimentar las distintas situaciones, por ejemplo: “Con el primer crimen, poco después de muerto Walter, se logró un propósito, pero perdí otros que nunca se podrán reivindicar”.    

Jurado: Yesid Morales Ramírez. Guillermo Martínez González, Jorge Guebelly Ortega

ADRIÁN PINO VARÓN

Nació en Chinchiná-Palestina, Departamento de Caldas. Ha publicado los libros de poesía: Páginas habitadas, 2000 y Palabras innecesarias, 2002.  

Su trabajo literario hace parte de revistas y antologías dentro y fuera del país. Ha ganado los premios: Primer puesto Premio Literario de Caldas en poesía en 2002 y el Ministerio de Cultura y Fondo Mixto de Cultura de Caldas, 1998.


DECIMA TERCERA BIENAL Y PRIMERA INTERNACIONAL - 2012

OBRA PREMIADA: TRIPTICO DEL DESAMPARO

AUTOR: PABLO HERNAN DI MARCO

LA INTENSIDAD DE LAS PALABRAS


Para el hombre que abre puertas y ventanas en el teatro cotidiano de la vida, esto es distinto, en nada se parece o tiene que ver con el hermoso espectáculo que entrega la Fundación Tierra de Promisión a través de la novela ganadora de esta Bienal: Tríptico del desamparo del escritor argentino Pablo Hernán Di Marco. Una obra de personajes libres y atrapados, prepotentes, arrogantes, humildes, sabios, y piltrafas que denotan la enorme crisis de la sociedad moderna. Es decir, allí cada uno de los asuntos de Gianluca son revividos por su desolada viuda, Irene, empeñada en volver a Venecia. Esto no es más que querer retornar al punto de partida. La síntesis de la vida: formar una familia, lucharla por 30 años, morir, quedar solos viendo la ida de los hijos. Al lado de esto, las ironías reflejadas en Álvaro Azcurra, el viejo editor, sabio, cauteloso y consejero; la prepotencia y la arrogancia de Zalagna, mediocre y abusivo, amparado en el poder que le da el periódico para vapulear a los demás. El contrapunto del asunto alcanza su clímax en el rifirrafe entre Rafael y su destino en donde juegan papel importante Lucía, Irene, Adriana y Álvaro.

Entonces, podemos precisar cuatro aspectos bien definidos en la obra, y dentro de cada uno de ellos distintos mundos con sus temas, ideas, sucesos y sueños, en consecuencia, todo lo que sabemos nos llega a través de los tormentos y recuerdos: la muerte, las denuncias, el aprecio por el arte y la cultura; los proyectos por realizar, incluso los amores tardíos de Irene y su joven amante. Entonces, sorprenden los datos, la información que encontramos a partir de la carta fechada en Buenos Aires, en enero de 1976, donde se habla de asuntos familiares, y, la relación que hay con ciertos asuntos de realidad histórica y cotidiana. El recuerdo Gianluca de envejecer juntos, el trabajo de 30 años al lado de Álvaro en la editorial y, las tristezas y el dolor por la soledad a partir de su muerte, señalan un trabajo meticuloso, arriesgado donde la voz del narrador asume una serie de detalles, los mismos, llevan finalmente a la comprensión del complicado engranaje de los acontecimientos. Algunas veces el silencio parece señalar premoniciones, mientras Álvaro no cesa en su empeño de revisar la correspondencia, entre el tedio, los temores y, en cierta forma la curiosidad de considerarla cada vez más bella. Esas reflexiones lo llevan desde el comienzo a cuestionar el oficio y la responsabilidad de los editores, vale decir, que no es solo el intento por informar, por transmitir una noticia, sino, lograr el impacto necesario sobre los conflictos, que hay en el trasfondo de esa dolorosa historia planteada en los diferentes diálogos, por tanto, la tarea del lector es  recomponer los detalles, el curso de los acontecimientos que llevan a una serie de hechos con los cuales finalmente se estructura la obra. En consecuencia, el corpus narrativo de la obra refleja la cruda realidad de la descomposición familiar y la crisis social en general, manifiesto en los hijos de Teresa: Yoli y Rulo, también en Ignacio el hijo borracho, perdido en la droga, harapiento, desnudo y gritando con frenesí después de agredir física y verbalmente a la madre, ese juicio, es consecuente con su visión sobre el comportamiento humano, del que ella misma es parte al entablar una relación con un joven estudiante y, al tiempo rememorar un viejo amor secreto. 

Finalmente,  la voz del narrador deja ver el  papel periodístico al momento de señalar los problemas de la ciudad con sus muertos, las ratas y los gatos hambrientos; los vendedores de periódicos y los vagabundos pegados a las botellas, de manera que no debe sorprendernos detalles como el de Lucia, con la mirada iluminada dirigiéndose a Irene o, Rafael  recalcando que no ha dormido por estar leyéndose la novela para estar listo para la entrevista;   las expansiones informativas sobre  Zalagna y Nicoló Marcovich permiten comprender el manejo y la forma como tratan de mantener la calma, estableciendo conversaciones que van de la crisis que afecta la economía al rol de los intelectuales en el siglo XXI. Por eso, podemos decir que la novela Tríptico del desamparo, nos lleva a una de las mejores historias de la narrativa moderna: esas lecturas que uno lleva consigo, terminan por revelarnos la intensidad narrativa de un hombre fuera del ámbito convencional. 

PABLO HERNAN DI MARCO. Nació en Buenos Aires, Argentina. Estudió Literatura e Historia. Es autor de las novelasspiral y las Horas derramadas, esta última ganadora del XXI Certamen Literario Ategua, 2010 en España. 

Jurados: Marco Tulio Aguilera Garramuño, Riberto Burgos Cantor, Héctor Sánchez 


DÉCIMA CUARTA BIENAL INTERNACIONAL DE NOVELA- 2014

OBRA PREMIADA: LAS VIDAS POSIBLES 

AUTOR: JACOBO CARDONA ECHEVERRY

CONVIVIR CON LA TRAGEDIA


La idea- imagen se encuentra bien definida en Las vidas posibles, novela con la que Jacobo Cardona Echeverry gana la XIV Bienal de Novela José Eustasio Rivera. La historia expresa la sensación de movimientos manifiestos por el protagonista principal a través de la vida que lleva en su trabajo, razón por la cual termina sumergido en un mundo caótico. La idea principal es la aventura reflejada en la ruptura, la tensión permanente, en parte porque el historiador que es el protagonista pasa por momentos difíciles debido a la pérdida de la mitad de su trabajo. La historia es el resultado de su visión sobre problemas abordados desde el humanismo y de las contradicciones de la vida, porque al trabajar en un colegio está en permanente relación con adolescentes, de manera que de a poco se ajusta a ese tipo de relaciones, pero también empieza a darle sentido a sus descubrimientos interiores y,   a sus contradicciones en razón a que después de estar casado y tener hijo, de repente descubre sus inmensos deseos por vestirse de mujer de noche, ese es su mejor secreto. De esa forma vive condenado al deseo; exiliado de la verdad, no sabe cómo proceder públicamente, finalmente ensaya vestirse de mujer, se pone zapatillas para aprender a caminar con estas, interrumpido a veces por una especie de traumatismo, sin embargo asume con carácter su trastorno a pesar de evocar y cargar el pasado con sentimientos encontrados y emociones ocultas entrelazadas que poco deja ver. El protagonista, un historiador divorciado, expulsado del trabajo en la universidad; acusado de plagio, procura sobrevivir optando por una forma de vida como profesor de medio tiempo colegio en un colegio de secundaria en una zona marginada de Medellín. Al convivir con la tragedia socio-política del país, en donde juega importante el vínculo entre distintos sectores sociales armados que van masacrando en las calles de Medellín y, a lo largo del país, dejando en claro el dolor de niños que se matan, juegan a la muerte con el tiro al blanco en medio de la indolencia y el dolor de madres y ancianos desplazados ante la indiferencia de la clase dirigente y de profesores irrelevantes y desesperanzados. Finalmente, la lectura cuidadosa del texto debe llevarnos a conclusiones claras sobre hechos dolorosos en una sociedad en descomposición, donde la crisis de valores es la oportunidad para el todo se vale, lo que deja ver las afinidades electivas asumidas con altanerería y desdén.

JACOBO CARDONA ECHEVERRI. Antropólogo, escritor, realizador audiovisual, docente e investigador. Ha dirigido varios cortometrajes de ficción y un monólogo teatral sobre la construcción narrativa de la memoria. Ganador de la Beca de Desarrollo de Proyectos Cinematográficos de la Fundación Carolina y Casa de América; su guión Polariod fue seleccionado en el Concurso de Guiones de Cortometrajes del III Festival Internacional de Cine en el Desierto, México. En 2013 ganó el IV Premio de Poesía de la Universidad Industrial de Santander, en 2014 fue merecedor de las becas de la Alcaldía de Medellín para la elaboración de ensayos sobre Arte, Cultura y Crítica en Artes. Ese mismo año obtuvo una mención en el Concurso Nacional de Crítica de la Universidad de los Andes y el Ministerio de Cultura.    

JURADOS

Mariam Ponsford, (Guatemala)

Luz Mary Giraldo (Colombia)

Pablo Di Marco (Argentina)  


DÉCIMA QUINTA BIENAL INTERNACIONAL DE NOVELA - 2016

OBRA: EL FINAL DEL CIELO Y DE LA TIERRA

AUTOR: CARLOS COLLA 

LA SOCIEDAD MODERNA


Al final del cielo y la tierra, es en mi sentir un abnegado canto del tiempo y las ideas con un lenguaje vivencial y existencial, a veces retardado a través de las referencias a las drogas y al comportamiento de ciertos estereotipos sociales. En ese sentido, es una crítica que nos permite ver distintas formas del comportamiento humano con alegría, entusiasmo y las motivaciones del autor para contarnos y ayudarnos a entender los sentimientos y las pasiones postuladas mediante la tensión y la expresión de cada personaje. En la obra, se aprecia una buena relación del autor con los protagonistas por la forma, por el procedimiento narrativo y por la intencionalidad de crear un orbe propio. Por lo mismo, consideramos desde el Concurso Bienal Internacional de Novela José Eustasio Rivera, que la misma,  reúne las  condiciones y curiosidades de la narrativa audaz, lo que significa  llenar las expectativas inventivas cuando se pretende atrapar a cualquier tipo de lector.  Eso señala un enorme ritmo y una gran intensidad explorativa en los asuntos de la vida histórica moderna y urbana en varios países: Argentina, Irlanda, Italia, Estados Unidos, Francia y Holanda, entre otros.

El narrador siempre está cuestionando o dando a conocer problemas  por medio de situaciones  difíciles o complejas como el primer beso, la primera experiencia sexual de una joven; la intención de arreglar un matrimonio fracasado por infidelidad; la guerra fría, la muerte de J. F, Kennedy, el triunfo electoral de Perón, el auge de los dictadores argentinos; la época de los hippies, el consumo de drogas, especialmente LSD; los problemas religiosos, filosóficos, el arte, la cultura e incluso las matemáticas,  la computación y la prostitución. Es decir, todos los asuntos  inherentes a la sociedad moderna, que parece irreconciliable por la actitud asumida por personajes como Agustina a quien se le apoda gusano desde la niñez o de Esteban, quien no permite que le llamen abuelo, cosa similar pasa con Octavius, Pipo, Martos, Carla, Gaby, Frank Jorge y Valeria, entre otros. 

La novela no solo señala el conflictivo mundo de los adultos, sino que también se preocupa por mostrarnos el estrafalario e irresponsable proceder de los jóvenes y sus desafortunadas decisiones, de manera que la narración fluye entre la mujer que señala el recuerdo del primer beso, de la primera relación sexual hasta llegar a la promiscuidad y pasar por la infidelidad, siempre sobreviviendo a estos conflictos con los padres y con los amigos.

La historia es contada casi de manera lineal, aunque a veces la conciencia del narrador reemplaza a Agustina en presente, se reencuentra con el pasado para volver una vez más al presente. Son notables los logros del escritor  Colla en estas 412 magistrales páginas, trazadas con orden, esfuerzo, rigor y el pleno dominio de quien sabe manejar una temática, lo que quiere decir un escritor con pleno conocimiento de los principales  problemas del ser humano,  en un mundo donde las anécdotas y las historias se repiten por medio de la creación de lo vital de manera coherente,  dándole de esta forma el poder creador a la palabra al fabular y recrear una visión, una conciencia,  una interpretación del mundo a través de la observación y la percepción de este. Entonces, podemos destacar las virtudes del escritor para señalar por medio del carácter de sus personajes los elementos sucios o limpios de una sociedad sumergida en recuerdos, anécdota, guerras o fracasos, es decir, en el ir y venir de unos y otros, con lo que finalmente nos entrega una rigurosa visión de conjunto.

JURADOS:

Lourdes María González Herrero, (Cuba),

Eduardo García Aguilar, (Francia)

Manuel Cortés Castañeda (Estados Unidos) 

CARLOS COLLA. Escritor argentino.